TheBlueBus
Meet me at the back of the blue bus.
Meet me at the back of the blue bus.
De la mutilación de las estatuas
a veces surge la belleza, de los
capiteles truncados cuyo acanto
cayera en la maleza entre el acanto:
perfección del azar que nada tiene
que hacer para ser símbolo de todo
lo que se quiera.
Triste
belleza –nunca es triste
la piedra en su lugar, nunca fue triste
la maleza en el suyo –la del símbolo.
Pues el azar que rompe la voluta,
cercena gestos imperecederos,
es el mismo que quiebra la hermosura
de edificios de sangre.
Sólo quise
decirte –y me han salidos dos acantos
y tres tristes- que nada
hay para mí más bello que el ver que estás alegre
y viva.
Aníbal Núñez
Me lo dedica Ana.
Me gusta la última estrofa.
Y ésta es su gatita:

Nathan Sawaya, un escultor y artista que se dedica a reinterpretar a detalle objetos con piezas de Lego, realizó una gran colaboración con el fotógrafo Dean West llamada “In Pieces” donde lograron camuflar varias obras del escultor en desoladas escenas de la vida cotidiana con un toque bastante vintage. In Pieces
Cuando empezó el año me llegó eso de “haz un regalo a alguien cuando menos se lo espere y sin razón”. Lo he hecho algunas veces, la última ayer. Fue bonito porque durante unas horas una compañera de trabajo se encontró un regalo anónimo en el buzón y nadie sabía quién era. Le gusta mucho cocinar y sin que ella lo supiera le había traído un libro de cocina polaca… Simplemente porque sí, no porque le debiera nada o espere algo a cambio. Simplemente porque sabía que le iba a hacer feliz.
Siempre estoy pendiente de la gente, aunque no hablo mucho. Tengo que estar en un contexto muy cómodo para hacerlo. Sé que me ha traicionado a veces porque parece que no quiero saber nada de los demás. Supongo que habré perdido muchas oportunidades. Pero también el resto de la gente no da el paso, supongo que será por eso. ¿Habrá quien esté pendiente de mí de esa manera? No digo que me tenga que traer un regalo de sus viajes o estar avasallando a mensajes molestos. Simplemente de vez en cuando dar señales de vida.
Y precisamente no las necesito de quienes van a leer esto, pero hay otra gente de la que a veces te preguntas: “¿qué tal le irá? ¿qué habrá sido de…?” Y aunque te pones en contacto no hay respuesta… Y quizá sigue habiendo amistad aunque sólo sea porque de vez en cuando pone algo en facebook aunque no te escriba directamente, pero no puedes evitar pensar si esa persona con la que durante un tiempo de tu vida compartiste tan buenos momentos sigue ahí, sigues pudiendo considerarla amiga o si tú sigues siendo considerado amigo o, por el contrario, ya has caído en el cajón del olvido, de los del pasado que no cuentan para el futuro.
No lo sé. En Polonia me decían: “qué buena amiga eres: mandas postales, compras recuerdos…” No quiero que parezca que compro a la gente, simplemente quiero que sepan que para alguien, para mí, cuentan, estoy del otro lado, hay alguien que se acuerda de ellos aunque sea en la otra punta del planeta y con algo tan, aparentemente, mísero como un cartón con un sello y un “hola desde aquí”.
Pero todo cae en saco roto. Y a quien quieres a tu lado no llega y a quien no quieres lo tienes todo el día pegado.