TheBlueBus

Meet me at the back of the blue bus.

+ Hace un par de semanas veía los Alpes desde el cielo, hoy los veo desde tierra
+ Compagno di viaggio
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+ Lo que estoy leyendo por tierras del norte de Italia #poirot #referentesclásicos #hercules #agathachristie
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+ Manjares italianos 😋😵😵😵😵
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La belleza arrebata las palabras que intentan proclamarla

De la mutilación de las estatuas
a veces surge la belleza, de los
capiteles truncados cuyo acanto
cayera en la maleza entre el acanto:
perfección del azar que nada tiene
que hacer para ser símbolo de todo
lo que se quiera.
                                                                Triste
belleza –nunca es triste
la piedra en su lugar, nunca fue triste
la maleza en el suyo –la del símbolo.
Pues el azar que rompe la voluta,
cercena gestos imperecederos,
es el mismo que quiebra la hermosura
de edificios de sangre.
                                                                     Sólo quise
decirte –y me han salidos dos acantos
y tres tristes- que nada
hay para mí más bello que el ver que estás alegre
y  viva.

Aníbal Núñez

Me lo dedica Ana.

Me gusta la última estrofa.

Y ésta es su gatita:

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Hiperrealismo con piezas de Lego

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South banks of Wisla river in Krakow from north riverside park
+ South banks of Wisla river in Krakow from Wawel castle
+ ¿Os habéis sentido perdidos alguna vez? Quiero decir, de eso que te das cuenta de que, como si hubieras perdido el rumbo “habitacional” (no el vital). Vas y vienes. Sales y entras. Vuelves. Pero ya no son las cosas como eran. Ya no te sientes relacionado con ese lugar de la misma manera, ya no es tan protector, ya no es tan hogar. Y ahí a donde te fuiste ya no te parece tan malo ni horroroso y, es más (no sé si es mejor o peor), cuando vuelves sientes que estás volviendo a casa. Y te sientes raro, porque no quieres que sea tu casa. Pero es tu nuevo punto de referencia.
Me pasó una vez que volvía a Madrid en tren desde Valladolid. Tuve una sensación de que donde había crecido y vivido hasta el momento ya no era mi sitio y me sentí como una extraña, a la vez que sentía como un alivio porque llegaba a Madrid. Y lo sentí como casa mientras que de donde venía ya no pertenecía más. Ya no era mi mundo y hasta mi familia era como si no fuera mi familia. O yo me había convertido en una extraña para mí misma y para ellos. Y fue muy raro…
Hay gente que no tiene previsto marcharse y busca por aquí. Otra no quiere más que largarse. Y mientras, tú preguntándote cuál será tu sitio, porque sabes que no es éste y tanta incertidumbre da miedo. 
Se cura un poco viajando (no lo sé). Encuentras gente con las mismas inquietudes y te sientes tan extraño y al final tan en casa que no puedes evitar preguntarte por qué ese apego y, a la vez, por qué tu desapego…
+

Cuando empezó el año me llegó eso de “haz un regalo a alguien cuando menos se lo espere y sin razón”. Lo he hecho algunas veces, la última ayer. Fue bonito porque durante unas horas una compañera de trabajo se encontró un regalo anónimo en el buzón y nadie sabía quién era. Le gusta mucho cocinar y sin que ella lo supiera le había traído un libro de cocina polaca… Simplemente porque sí, no porque le debiera nada o espere algo a cambio. Simplemente porque sabía que le iba a hacer feliz.

Siempre estoy pendiente de la gente, aunque no hablo mucho. Tengo que estar en un contexto muy cómodo para hacerlo. Sé que me ha traicionado a veces porque parece que no quiero saber nada de los demás. Supongo que habré perdido muchas oportunidades. Pero también el resto de la gente no da el paso, supongo que será por eso. ¿Habrá quien esté pendiente de mí de esa manera? No digo que me tenga que traer un regalo de sus viajes o estar avasallando a mensajes molestos. Simplemente de vez en cuando dar señales de vida.

Y precisamente no las necesito de quienes van a leer esto, pero hay otra gente de la que a veces te preguntas: “¿qué tal le irá? ¿qué habrá sido de…?” Y aunque te pones en contacto no hay respuesta… Y quizá sigue habiendo amistad aunque sólo sea porque de vez en cuando pone algo en facebook aunque no te escriba directamente, pero no puedes evitar pensar si esa persona con la que durante un tiempo de tu vida compartiste tan buenos momentos sigue ahí, sigues pudiendo considerarla amiga o si tú sigues siendo considerado amigo o, por el contrario, ya has caído en el cajón del olvido, de los del pasado que no cuentan para el futuro.

No lo sé. En Polonia me decían: “qué buena amiga eres: mandas postales, compras recuerdos…” No quiero que parezca que compro a la gente, simplemente quiero que sepan que para alguien, para mí, cuentan, estoy del otro lado, hay alguien que se acuerda de ellos aunque sea en la otra punta del planeta y con algo tan, aparentemente, mísero como un cartón con un sello y un “hola desde aquí”.

Pero todo cae en saco roto. Y a quien quieres a tu lado no llega y a quien no quieres lo tienes todo el día pegado.